A muchas personas que
no sigan el día a día de la NBA el nombre de Kenneth Faried quizás no les diga
mucho. Más bien nada. Y, hasta cierto punto, es lógico. Este jugador de poco
más de 2 metros cumple ahora su segunda temporada en la mejor liga de
baloncesto del mundo. Integrante de los Denver Nuggets, es titular indiscutible
en el conjunto de las Montañas Rocosas y ya ha sido nombrado en una ocasión
mejor jugador de la semana. A las órdenes de George Karl promedia este año unos
interesantes 12 puntos y casi 10 rebotes con unos muy buenos porcentajes en
tiros de campo sin llegar a los 30 minutos de juego por partido, algo que por
otra parte, en la plantilla de Colorado, con una rotación extensa, es normal.
Seleccionado en el puesto 22 del draft y miembro del primer equipo rookie en
2012, va consolidándose a base de trabajo como un jugador de altas miras a sus
escasos 23 años de edad. Podríamos hablar de los logros personales de Faried,
de que fue el hombre que superase el registro reboteador del posiblemente mejor
cuatro de todos los tiempos, Tim Duncan, en la NCAA, convirtiéndose en el mejor
en ese aspecto desde 1973 (era moderna de la liga universitaria), de ser
nombrado por los entrenadores mejor defensor de dicha liga o de sus enorme
capacidad atlética, de sus 12 dobles dobles en su año de novato. Podríamos
decir que no hay dudas de que Denver ejercerá la opción de extender su
contrato. Podríamos, podríamos…
O podríamos hablar de
su vida personal. Podríamos hablar de su atípica familia. Podríamos hablar de
sus dos madres. Y de su apoyo al matrimonio entre dos personas del mismo sexo. Kenneth fue
abandonado por su padre, y tanto su abuela como su madre han sufrido la
enfermedad del lupus, por la que la primera falleció cuando el chico era muy
joven. La infancia de Faried no fue fácil, pero a los 10 años todo cambió para
siempre. Su madre, Waudda, le presentaría a Manasin, mujer con la que
contraería matrimonio en 2007 en Nueva Jersey, donde se permite el matrimonio
homosexual. En Estados Unidos esta unión no es reconocida por el gobierno
federal, debido a la Ley de Defensa del Matrimonio, que mantiene la definición
del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer. Dicha ley sería
sancionada en 1996, y Massachusetts se convertiría en el primer estado en
permitir el matrimonio a parejas del mismo sexo en 2004. Actualmente son 10. Colorado,
al que pertenece la ciudad de Denver, ha creado uniones legales para parejas
del mismo sexo que ofrecen sólo algunos de los derechos y las responsabilidades
del matrimonio homosexual. Por ello, la asociación “One Colorado”, defensora de
los derechos del colectivo LGTB pidió al poderoso ala-pívot un gesto. Kenneth
no se lo pensó dos veces y grabó un vídeo, en el que sale junto a sus dos
madres explicando su realidad y su pensamiento al respecto. Éstas son algunas
de sus frases:
-
" “Nadie puedo decirme que no puedo tener dos madres,
porque realmente las tengo”
-
“Apoyo las uniones civiles homosexuales porque
le da a la gente el derecho de tomar sus propias decisiones. Si quieren casarse
dejémosles elegir con quien quieran casarse”.
-
“Mucha gente las llama uniones civiles. A mí no
me gusta eso porque si yo me caso con una mujer eso sí puede ser llamado
matrimonio. ¿Por qué si una mujer se casa con otra mujer o si un hombre se casa
con un hombre, eso no puede ser llamado matrimonio? En el fondo es lo mismo, el
mismo amor y felicidad”.
A finales de enero, en
el Estado de Colorado se propuso un proyecto de ley que permite las uniones
civiles entre parejas del mismo sexo, con total reconocimiento de todos los
derechos, sin exclusión. Apoyos como el de Kenneth Faried, un jugador
consolidado en la NBA, vendrá muy bien a la causa. Desde mi perspectiva todo se
basa en tolerancia y respeto. Si queremos ser una sociedad mejor, debemos ser
comprensivos con el resto. Y no solo en este tema en particular.

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