El deporte femenino es un gran desconocido para la sociedad actual. Podría esto explicarse bajo el argumento de que en términos de resultados no está a la altura del masculino, pero la reciente experiencia en los JJ.OO de Londres nos saca de este error. Y es que han sido las féminas las que han tenido que salvar la participación de la delegación española de lo que podría haber sido un clamoroso fracaso.
Basándonos en el rendimiento de las deportistas femeninas y en el interés que han despertado en los pasados Juegos en el público, me lleva y debería llevarnos a todos a hacernos la pregunta que da título a este artículo, ¿de verdad no interesa el deporte femenino o es que simplemente está escondido? Y sea cual sea la respuesta, ¿quién tiene la culpa y cuáles son las alternativas?
Antes de buscar soluciones debemos analizar de forma objetiva cuál es la situación y para eso no podemos dejar de mirar al pasado, no podemos negar la historia. La mujer siempre ha tenido un papel secundario en todos los ámbitos sociales y no iba a ser menos en el caso del deporte, el cual fue creado como una vía de transmisión de valores entre los que estaba: la competencia, la fortaleza física, la agresividad... Simplemente la mujer no estaba invitada a esa fiesta.
La incorporación de la mujer al deporte fue lenta y tardía, de hecho no fue hasta 1900 cuando se le permitió participar en los JJ.OO.
Por todo esto, no podemos aspirar a una igualdad total en cuanto a presencia en el deporte y difusión del mismo hoy, pero tampoco podemos conformarnos, ni echar balones fuera, en nuestras manos está conseguir ser tratadas como iguales y fomentar el interés en nuestro deporte.
Es cierto que los medios de comunicación se amparan en el hecho de que ellos les dan más minutos y más páginas a aquellos deportes que despiertan más interés y podríamos entrar en el debate de si un medio de comunicación debe centrarse sólo en aquello que mueve masas o bien proporcionar información de todo y que sea el lector/espectador el que elija, sea como fuere no está esto en nuestras manos.
Por tanto, en una sociedad consumista como la actual, los clubes deben despertar el interés por su deporte, a través de campañas de promoción y de trabajo de base. Es preciso además apoyarse en los éxitos (medalla de bronce en balonmano, medalla de plata en waterpolo, medalla de oro en vela).
Sólo con una base sólida podremos tener frutos en el futuro y ese trabajo debe empezar a realizarse ya. Generar un cambio de mentalidad en la sociedad es algo que lleva tiempo, por eso cuanto antes se empiece antes podremos observar los cambios y conseguir que no se hable de deporte femenino o masculino, sólo de deporte.
Yaiza Rodríguez (@YaizaRguez en twitter).








