En la actualidad se estima que más del 20% de la población
mundial sufre de algún trastorno de
ansiedad, generalmente sin saberlo. Pero nos interesan las personas que sí
son conscientes. Ahora tengamos en cuenta que existen varios tipos de
trastornos, y que hay uno especialmente angustioso para el que lo sufre: el
denominado trastorno de pánico.
Según el Instituto Nacional de Salud Mental,
quien sufre este tipo de enfermedad experimenta episodios inesperados y repetidos de intenso
miedo acompañados por síntomas físicos como dolor en el pecho, palpitaciones
aceleradas del corazón, falta de aire, mareos, angustia o molestia abdominal. Síntomas
asociados a terror muy intenso y desagradable que pueden llevar al afectado a
la convicción de estar sufriendo un ataque al corazón o un proceso de
enloquecimiento. Aunque realmente no exista riesgo para su vida, la reacción
del organismo del afectado produce que el cuerpo esté en una situación de alerta
máxima, ya que el individuo siente que está en peligro de muerte inminente y
tiene una necesidad imperativa de escapar de un lugar o de una situación temida.
Al encontrarse en esa situación, el paciente percibe con más intensidad cualquier
pequeño cambio en su cuerpo, como palpitaciones arrítmicas, que una persona que
no sufra esta enfermedad no nota en su cuerpo, mientras que el que sí la padece, siente
riesgo vital.
Conociendo todo esto
vayamos un poco más lejos. ¿Quién puede verse afectado por un trastorno así? La
respuesta es simple: cualquiera. Basta con vivir una experiencia que provoque
un shock emocional o estar durante determinado periodo de tiempo en situación
de estrés o preocupación. Como hemos dicho, cualquiera puede padecer ansiedad.
En algunos casos, extrema. Producto de un shock viene la del jugador de Houston Rockets, Royce White.
Cuando tenía 10
años, su entrenador de baloncesto por entonces, para terminar la sesión del
día, ordenó un ejercicio de sprints a sus chicos. Royce se colocaría al lado de
su mejor amigo, LaDream Yarbrough, del que se desconocía hasta entonces que
sufría una malformación cardiaca. El muchacho se desplomó. Por suerte, las
asistencias llegaron a tiempo y en el Hospital pudieron salvarle la vida. White
acompañó a su colega en todo momento, incluyendo el trayecto en la ambulancia.
Desde entonces, el ya jugador profesional de la NBA tiene pánico a realizar carrera continua con cierto nivel de
exigencia y este problema le ha impedido debutar en temporada regular.
Royce White es un
poderoso alero de algo más de 2 metros, con un físico impresionante, elegido en
el puesto 16 del último draft, que quizás, pese a haber sido seleccionado en el
quinteto ideal de la Big-12, puede
que no haya mostrado su verdadero potencial, debido a las limitaciones que su
mente provoca sobre su cuerpo. Él mismo ha hecho algunas declaraciones en las
que afirma que se reserva alrededor de un 25% por el miedo. Conociendo esto,
cabe destacar la valentía de Kevin
McHale, que pudiendo hacer lo mismo que las anteriores 15 personas que
elegían para las franquicias de la mejor liga de baloncesto del planeta,
decidió apostar por un jugador como White. Se la jugó, sabiendo que el jugador siempre
ha pretendido utilizar los focos de la NBA para concienciar y sensibilizar a
los estadounidenses sobre su enfermedad. Esto dignifica a los Rockets y a su
entrenador, lo cual, produce una sensación contradictoria ante lo que está
ocurriendo en este momento con el jugador. En vista de que volar le produce un
aumento en su ansiedad, solo se ha desplazado con el equipo en pretemporada, y
solo una vez en avión (él mismo se paga los desplazamientos por carretera
cuando se une al equipo). Seguramente la que fuera estrella de los Celtics
ganadores de 3 anillos en la década de los 80 esperaba poder contar con un
joven que en su pasado año en la NCAA
lideraría a su equipo en puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones: todo
logrado en la liga universitaria en la que sería su primera y última temporada
(entre 2009 y 2011 no jugó por diversos problemas legales y disciplinarios). Por
el contrario, el estado actual de la relación entre el jugador y franquicia es
muy complicado, y en las últimas fechas se ha enquistado aún más. Los Rockets,
visto que no pueden contar con el jugador de Minneapolis, han decidido enviarlo
a la liga de desarrollo, y él se ha negado, por lo que el conjunto tejano lo ha
multado, recortándole parte del salario, 2,3 millones de dólares en dos años.
Problema que se suma a las discrepancias en el tema médico: mientras que
Houston quiere que sea tratado por un terapeuta de su confianza, Aaron Fink,
especialista del Colegio de Medicina de Baylor, White se niega, alegando que
está en su derecho de seguir con el médico que le atiende desde que era un niño.
Cuando a día de hoy se rumorea sobre la posibilidad de que Europa pueda ser el destino de Royce White, creo que todos tenemos en mente lo que el joven jugador de 21 años sufrió en la noche del draft, en el cual no estuvo presente físicamente debido a su desorden.
Sea cual sea el desenlace de la historia
deportiva, creo que la repercusión mediática de todo esto puede servir para
concienciar a una sociedad que muchas veces no es consciente de ciertas
enfermedades que los que no las padecen las consideran banales.
Jacobo
Correa (@JacoCorrea en twitter).

Contra la ansiedad y por momentos contra su propia actitud. Muy bueno jacobo
ResponderEliminarGracias, amigo. Seguro que tú conocías la historia, pero creí que sería un tema interesante sobre todo para los que no, por lo que representa la enfermedad y el hecho de que da igual quien seas, incluso si perteneces a la NBA. ¡Saludos!
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